6 febrero, 2025 | Por Instituto Tecnológico Roosevelt
El baño de esponja es una técnica de higiene esencial que aprenden los estudiantes de la carrera de enfermería durante el bachillerato tecnológico o la licenciatura para el cuidado de pacientes que no pueden asearse por sí mismos.
En este artículo de blog conocerás el procedimiento, su utilidad y recomendaciones para aplicarlo de forma adecuada, ya sea durante tu formación práctica o en el campo laboral.
Qué es el baño de esponja
Es un procedimiento de limpieza en el cual se utilizan esponjas o toallas húmedas para asear a pacientes con movilidad reducida por tener un estado crítico de salud, estar postrados en cama o poseer una enfermedad que les impide bañarse de manera tradicional.
Por lo tanto, suele ser recomendado en personas que presenten alguna de las siguientes situaciones:
- Estado postoperatorio.
- Heridas que no pueden mojarse por indicaciones médicas.
- Enfermedades crónicas o en cuidados paliativos.
- Cuando tengan fiebre alta para ayudar a controlar la temperatura corporal.
- Discapacidad o limitaciones motoras severas.
- Cuando no se disponga de una ducha o tina accesible.
Se emplea en hospitales, residencias de ancianos y en el hogar para mantener la limpieza, prevenir infecciones y mejorar el bienestar del paciente.
¿Cuándo se recomienda realizar?
La frecuencia del baño de esponja depende del estado de salud del paciente y de las indicaciones médicas, aunque por lo general este procedimiento se lleva a cabo:
- Diario, en pacientes encamados o con incontinencia urinaria y fecal.
- Cada 2 o 3 días, en personas con movilidad reducida, pero sin sudoración excesiva ni incontinencia.
- En caso necesario, cuando se presente fiebre alta o excesiva sudoración.
Además, es muy importante observar el estado de la piel del paciente en cada baño y asegurarse de que no haya irritaciones o úlceras por presión, ya que en caso de detectarse es posible que se recomiende realizar el aseo con menor frecuencia.
Materiales necesarios para el baño de esponja
Con el fin de realizar una limpieza efectiva y garantizar el bienestar de la persona, es vital contar con lo siguiente:
- Dos recipientes de agua tibia: Uno que contenga agua con jabón y otro con agua limpia para el enjuague.
- Toallas o esponjas suaves: Para evitar irritaciones en la piel.
- Jabón neutro o dermatológico: Para prevenir reacciones alérgicas o sequedad cutánea.
- Toallas limpias: Para secar al paciente después del baño.
- Guantes desechables: Para garantizar la higiene durante el procedimiento.
- Loción humectante o crema hidratante: Para aplicar al terminar y evitar la resequedad de la piel o irritaciones, sobre todo es muy útil en personas de la tercera edad.
- Ropa limpia o alguna bata: Para cambiar al paciente después del baño.
- Sábanas limpias: Para realizar el tendido de cama hospitalario.
8 Pasos para realizarlo
- Preparación del lugar: Revisar que la habitación esté a una temperatura agradable sin corrientes de aire (Verifica que no hay ventanas o puertas abiertas).
- Protección de la cama: Colocar una toalla o plástico debajo del paciente para evitar que el colchón se moje.
- Higiene de manos: Lavar y desinfectar las manos antes de comenzar el procedimiento de acuerdo al protocolo de la carrera de enfermería.
- Limpieza por zonas:
- Cara y cuello: De preferencia emplear un paño húmedo sin jabón.
- Brazos y manos: Limpiar del hombro a la mano con movimientos suaves.
- Tórax y abdomen: Utilizar agua jabonosa y enjuagar con un paño limpio.
- Espalda y glúteos: Realizar movimientos circulares para estimular la circulación.
- Piernas y pies: Iniciar desde los muslos hacia los pies, asegurándose de limpiar entre los dedos.
- Zona perineal y genital: Usar una toalla diferente y limpiar de adelante hacia atrás en mujeres, y de la base del pene hacia la punta en hombres.
- Secado: Realizarlo con toallas limpias lo más rápido posible para evitar que el paciente tenga frío.
- Aplicación de cremas: Colocar crema en todo el cuerpo del paciente para evitar rozaduras o resequedad, siempre que el médico lo indique.
- Cambio de ropa: Ponerle una bata o pijama limpia a la persona.
- Colocar ropa de cama: Cambiar la ropa de cama por una limpia y que no se encuentre húmeda.
Ventajas adicionales del baño de esponja
Aparte de mantener la higiene, también cuenta con otras ventajas, entre las que se encuentran las siguientes:
- Previene las infecciones: Reduce la acumulación de bacterias, lo cual evita que se adquieran infecciones en la piel.
- Mejora la circulación sanguínea: Los masajes suaves durante el baño favorecen la irrigación sanguínea.
- Previene úlceras por presión: Al limpiar y secar adecuadamente la piel, se reduce el riesgo de padecerlas en pacientes encamados, ya que no solo se realiza la limpieza, sino que también el cambio de posiciones.
- Promueve el bienestar emocional: La sensación de limpieza y frescura mejora el estado de ánimo.
- Oportunidad para evaluar la piel: Permite detectar cambios como enrojecimiento, heridas, resequedad o signos de infecciones.
En conclusión, el baño de esponja es un procedimiento esencial en el cuidado de pacientes con movilidad reducida, el cual es realizado por las enfermeras y enfermeros para prevenir complicaciones de salud y mantener el bienestar general de la persona con el fin de garantizar darle una atención integral y de calidad.
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